El cable SATA III genérico en color rojo estándar de conexión interna para transmitir datos entre la tarjeta madre y unidades de almacenamiento como SSDs o discos duros (HDD). Soporta transferencias de hasta 6 Gbps (SATA 3.0). Es retrocompatible con SATA I (1.5 Gbps) y SATA II (3 Gbps) y miden entre 45 cm (18 pulgadas) y 50 cm, ideal para alcanzar cualquier bahía sin exceso de cable.